miércoles, 7 de septiembre de 2011

Consejos profesionales para comer refrigerios y bajar de peso ‏

Cuando se trata de perder peso los refrigerios son básicos;


sin embargo, lo cierto es que comerlos es una manera

saludable de mantener tu apetito bajo control mientras intentas

perder peso. No es que el simple acto de comer un refrigerio sea

malo para perder peso; más bien es el tipo de refrigerios que

eliges durante la hora del refrigerio.



Si eliges tus refrigerios de manera más inteligente y sana

podrás satisfacer tu apetito sin que tu pérdida de peso sufra

ningún contratiempo. El truco radica en elegir refrigerios bajos

en calorías y que te aporten nutrientes, en lugar de alimentos

sobre procesados que tienen muchas calorías y ningún valor

nutrimental.



Elige Algo Que Estimule Tu Energía



Cuando necesites un impulso energético a medio día elige un

puñado de nueces mixtas en lugar de unas galletas o un refresco

los cuales tienen mucha azúcar. Las nueces no solo te aportan

grasas saludables, también tienen fibra que te hace sentir

lleno, así no tienes que volver por más colaciones una hora

después.



Comer nueces estimula sanamente tu energía sin el bajón que te

provocan los aumentos de azúcar, además también te ayudan a

satisfacer el antojo de comer papas fritas o dulces. Come tus

nueces una por una para que tengas la misma sensación que tienes

cuando comes palomitas de maíz en la oscuridad del cine ¡sin

las mismas calorías!



Lee la Etiqueta



Es verdad, elegir refrigerios bajos o reducidos en grasa es

mejor que optar por las opciones que tienen un contenido normal

de grasa, pero no por mucho. De algún modo estos bocadillos

bajos o reducidos en calorías nos hacen creer que no hay

problema si comemos una porción más grande porque

“habitualmente comeríamos mucho más de la versión normal”,

lo cual nos puede hacer comer en exceso.



De hecho, la diferencia en la cantidad de grasa o calorías

entre muchos de estos bocadillos engañosos es tan pequeña que

lo mejor que podrías hacer es dejarlos en el anaquel del

supermercado y dirigirte a la sección de frutas y verduras.



Bebe Agua



Cuando tengas antojo de un bocadillo y no sabes por qué, es muy

probable que en realidad no tengas hambre. De acuerdo con la

Universidad de Tennessee, mucha gente bebe muy poca agua al día

a tal grado que el 37% de los estadounidenses confunden la

deshidratación con los síntomas del hambre.



Si quieres comer un refrigerio saludable la clave radica en

saber reconocer cuando tu cuerpo de verdad tiene necesidad de

alimento y cuando simplemente necesita hidratarse. Si acabas de

comer y sigues teniendo hambre, bebe un vaso de agua y observa si

te hace sentir menos hambriento.



Come Frutas y Verduras



Las frutas y verduras, además de tener pocas calorías y mucha

agua, son los bocadillos perfectos. Las zanahorias pequeñas y el

apio picado son una colación baja en calorías que te permite

comer aderezos sin sentirte culpable. Lo más importante de

estos refrigerios bajos en calorías es que te quitarán el

hambre y no tienen muchas calorías.



Frutas como la sandía tienen mucha agua y muy pocas calorías,

de modo que al mismo tiempo hidratan tu cuerpo y satisface tus

antojos de comer un bocadillo. No sin antes mencionar que las

frutas y las verduras tienen muchos nutrientes que tu cuerpo

necesita para estar sano y funcionar de manera apropiada. El

pasillo de frutas y verduras es el lugar perfecto para encontrar

refrigerios que te ayuden a pasar el día sin desviarte de tu

déficit calórico.



Ya sea que elijas comerte un tazón de fruta, palitos de

vegetales ; asegúrate de que las frutas y

verduras se vuelvan una parte regular de tus bocadillos diarios.



Mide las Porciones



Si de verdad quieres aprender a experimentar una pérdida

exitosa de peso sin renunciar completamente a la comida chatarra

que tanto te gusta, comienza a prestar atención a las etiquetas

con información nutricional. Esto es especialmente importante

cuando hablamos de alimentos procesados y pre-empacados como las

papas fritas, galletas, refrescos y dulces.



Aunque es probable que creas que no consumes tantas calorías en

chatarra, ¡pero terminarte una caja de dulces equivale a

consumir de 3 a 5 porciones! Aquí es donde la mayoría de

nosotros fracasa en nuestros esfuerzos por bajar de peso.

Manzanas



Existen muchos clichés cuando hablamos de por qué debes de

comer manzanas; pero, además de mantener alejado al doctor, las

calorías en una manzana te ayudan a perder peso.



Lo que hace que las manzanas sean un bocadillo tan saludable es

que tienen muchos nutrientes, como la vitamina C, que te

mantienen sano y te llenan de energía después de hacer

ejercicio. Además, una manzana aporta el 17% de tu

recomendación diaria de fibra. Su alto contenido de fibra

implica que una manzana pequeña te hará sentir lleno, sin el

alto costo de tener que quemar cientos de calorías en el

gimnasio.



Quítate la Idea de la Cabeza



Un factor que muy pocos planes de dieta o libros mencionan, es

el papel que juegas en la elección de refrigerios saludables. El

hecho es que llevas mucho tiempo intentando bajar de peso, y ya

sabes que los alimentos fritos y grasos no son opciones

saludables de bocadillos; sin embargo, sueles encontrar maneras

de justificar tus antojos.



La próxima vez que te antoje un alimento chatarra, quítate la

idea de la cabeza. Recuérdate que por mucho que se te antoje

este bocadillo poco saludable, no podrás limitar las porciones,

y que te resultará prácticamente imposible quemar esas

calorías más tarde en el gimnasio. Esta es la parte proactiva

de la pérdida de peso, que muchas veces puede ser la diferencia

entre bajar de peso exitosamente (recuerda a Kelly Osbourne) y

fracasar penosamente.



Disminuye la Velocidad



Tu madre siempre te dijo “disminuye la velocidad” cuando

corrías por la casa o a la hora de la comida. También es un

buen consejo cuando hablamos de comer tu refrigerio. Comer

demasiado rápido no le da mucho tiempo a tu estómago de hacerle

saber a tu cerebro que estás lleno, lo cual puede (y a menudo lo

hace) hacer que comas de más.



Planea



Planea tus refrigerios antes de ir al supermercado para

garantizar que elijas opciones saludables. No esperes hasta que

te de hambre en el trabajo y tu única opción esté en la

máquina expendedora de alimentos altos en calorías en el cuarto

piso.



Elije diferentes tipos de fruta, verduras y aderezos bajos en

calorías para que estés seguro de que tienes opciones sanas que

puedes llevar contigo.



Reduce Tu Ingesta de Sal



Agregar demasiada sal en la dieta no es sano para nadie, pero

esto es especialmente cierto para quienes tenemos sobrepeso y

estamos en riesgo de padecer hipertensión y enfermedades

cardiacas. Disminuye el número de bocadillos salados que comes,

tales como las papas fritas y galletas saladas, para que

disminuyas la retención de líquidos y esa sensación de pereza

que te provoca una dieta alta en sodio.



Elegir alimentos saludables a la hora de la comida y del

refrigerio es la mejor manera para seguir adelante con tus

esfuerzos para perder peso.