Cuando se trata de perder peso los refrigerios son básicos;
sin embargo, lo cierto es que comerlos es una manera
saludable de mantener tu apetito bajo control mientras intentas
perder peso. No es que el simple acto de comer un refrigerio sea
malo para perder peso; más bien es el tipo de refrigerios que
eliges durante la hora del refrigerio.
Si eliges tus refrigerios de manera más inteligente y sana
podrás satisfacer tu apetito sin que tu pérdida de peso sufra
ningún contratiempo. El truco radica en elegir refrigerios bajos
en calorías y que te aporten nutrientes, en lugar de alimentos
sobre procesados que tienen muchas calorías y ningún valor
nutrimental.
Elige Algo Que Estimule Tu Energía
Cuando necesites un impulso energético a medio día elige un
puñado de nueces mixtas en lugar de unas galletas o un refresco
los cuales tienen mucha azúcar. Las nueces no solo te aportan
grasas saludables, también tienen fibra que te hace sentir
lleno, así no tienes que volver por más colaciones una hora
después.
Comer nueces estimula sanamente tu energía sin el bajón que te
provocan los aumentos de azúcar, además también te ayudan a
satisfacer el antojo de comer papas fritas o dulces. Come tus
nueces una por una para que tengas la misma sensación que tienes
cuando comes palomitas de maíz en la oscuridad del cine ¡sin
las mismas calorías!
Lee la Etiqueta
Es verdad, elegir refrigerios bajos o reducidos en grasa es
mejor que optar por las opciones que tienen un contenido normal
de grasa, pero no por mucho. De algún modo estos bocadillos
bajos o reducidos en calorías nos hacen creer que no hay
problema si comemos una porción más grande porque
“habitualmente comeríamos mucho más de la versión normal”,
lo cual nos puede hacer comer en exceso.
De hecho, la diferencia en la cantidad de grasa o calorías
entre muchos de estos bocadillos engañosos es tan pequeña que
lo mejor que podrías hacer es dejarlos en el anaquel del
supermercado y dirigirte a la sección de frutas y verduras.
Bebe Agua
Cuando tengas antojo de un bocadillo y no sabes por qué, es muy
probable que en realidad no tengas hambre. De acuerdo con la
Universidad de Tennessee, mucha gente bebe muy poca agua al día
a tal grado que el 37% de los estadounidenses confunden la
deshidratación con los síntomas del hambre.
Si quieres comer un refrigerio saludable la clave radica en
saber reconocer cuando tu cuerpo de verdad tiene necesidad de
alimento y cuando simplemente necesita hidratarse. Si acabas de
comer y sigues teniendo hambre, bebe un vaso de agua y observa si
te hace sentir menos hambriento.
Come Frutas y Verduras
Las frutas y verduras, además de tener pocas calorías y mucha
agua, son los bocadillos perfectos. Las zanahorias pequeñas y el
apio picado son una colación baja en calorías que te permite
comer aderezos sin sentirte culpable. Lo más importante de
estos refrigerios bajos en calorías es que te quitarán el
hambre y no tienen muchas calorías.
Frutas como la sandía tienen mucha agua y muy pocas calorías,
de modo que al mismo tiempo hidratan tu cuerpo y satisface tus
antojos de comer un bocadillo. No sin antes mencionar que las
frutas y las verduras tienen muchos nutrientes que tu cuerpo
necesita para estar sano y funcionar de manera apropiada. El
pasillo de frutas y verduras es el lugar perfecto para encontrar
refrigerios que te ayuden a pasar el día sin desviarte de tu
déficit calórico.
Ya sea que elijas comerte un tazón de fruta, palitos de
vegetales ; asegúrate de que las frutas y
verduras se vuelvan una parte regular de tus bocadillos diarios.
Mide las Porciones
Si de verdad quieres aprender a experimentar una pérdida
exitosa de peso sin renunciar completamente a la comida chatarra
que tanto te gusta, comienza a prestar atención a las etiquetas
con información nutricional. Esto es especialmente importante
cuando hablamos de alimentos procesados y pre-empacados como las
papas fritas, galletas, refrescos y dulces.
Aunque es probable que creas que no consumes tantas calorías en
chatarra, ¡pero terminarte una caja de dulces equivale a
consumir de 3 a 5 porciones! Aquí es donde la mayoría de
nosotros fracasa en nuestros esfuerzos por bajar de peso.
Manzanas
Existen muchos clichés cuando hablamos de por qué debes de
comer manzanas; pero, además de mantener alejado al doctor, las
calorías en una manzana te ayudan a perder peso.
Lo que hace que las manzanas sean un bocadillo tan saludable es
que tienen muchos nutrientes, como la vitamina C, que te
mantienen sano y te llenan de energía después de hacer
ejercicio. Además, una manzana aporta el 17% de tu
recomendación diaria de fibra. Su alto contenido de fibra
implica que una manzana pequeña te hará sentir lleno, sin el
alto costo de tener que quemar cientos de calorías en el
gimnasio.
Quítate la Idea de la Cabeza
Un factor que muy pocos planes de dieta o libros mencionan, es
el papel que juegas en la elección de refrigerios saludables. El
hecho es que llevas mucho tiempo intentando bajar de peso, y ya
sabes que los alimentos fritos y grasos no son opciones
saludables de bocadillos; sin embargo, sueles encontrar maneras
de justificar tus antojos.
La próxima vez que te antoje un alimento chatarra, quítate la
idea de la cabeza. Recuérdate que por mucho que se te antoje
este bocadillo poco saludable, no podrás limitar las porciones,
y que te resultará prácticamente imposible quemar esas
calorías más tarde en el gimnasio. Esta es la parte proactiva
de la pérdida de peso, que muchas veces puede ser la diferencia
entre bajar de peso exitosamente (recuerda a Kelly Osbourne) y
fracasar penosamente.
Disminuye la Velocidad
Tu madre siempre te dijo “disminuye la velocidad” cuando
corrías por la casa o a la hora de la comida. También es un
buen consejo cuando hablamos de comer tu refrigerio. Comer
demasiado rápido no le da mucho tiempo a tu estómago de hacerle
saber a tu cerebro que estás lleno, lo cual puede (y a menudo lo
hace) hacer que comas de más.
Planea
Planea tus refrigerios antes de ir al supermercado para
garantizar que elijas opciones saludables. No esperes hasta que
te de hambre en el trabajo y tu única opción esté en la
máquina expendedora de alimentos altos en calorías en el cuarto
piso.
Elije diferentes tipos de fruta, verduras y aderezos bajos en
calorías para que estés seguro de que tienes opciones sanas que
puedes llevar contigo.
Reduce Tu Ingesta de Sal
Agregar demasiada sal en la dieta no es sano para nadie, pero
esto es especialmente cierto para quienes tenemos sobrepeso y
estamos en riesgo de padecer hipertensión y enfermedades
cardiacas. Disminuye el número de bocadillos salados que comes,
tales como las papas fritas y galletas saladas, para que
disminuyas la retención de líquidos y esa sensación de pereza
que te provoca una dieta alta en sodio.
Elegir alimentos saludables a la hora de la comida y del
refrigerio es la mejor manera para seguir adelante con tus
esfuerzos para perder peso.
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